sábado, 7 de octubre de 2017

¡¡Un nuevo curso!!


¡¡Por fin!!
Empezaron las clases. 
Inicio nuevo curso. 
Y en esta ocasión de forma presencial.
Tras la experiencia, en mi opinión, mala del curso anterior vuelvo a la carga. 
No acabé satisfecha y sigue a medias. 
No he parado de insistir e insistir y, a estas alturas,
 ¡¡aún no he realizado las prácticas!! 
No hacen más que darme largas; 
que si está en marcha el proceso, que si va por orden de entrega de expedientes...
¡¡Me tienen harta!! 
Así que, se acabaron los cursos online. 
He empezado esta semana y ya hemos realizado prácticas, 
para tener unas nociones básicas y va a ser todo el curso así. 
Teórica y práctica al mismo tiempo, en la escuela, 
practicando un@s con otr@s, más prácticas reales en eventos deportivos. 
¡¡Qué más puedo pedir!! 
Además del tiempo que he estado por mi cuenta con amigos,
 familiares y algunas personas que ya tengo fijas, 
voy adquiriendo más experiencia y conocimientos; 
y puedo consultar con un profesional las dudas que tenía, 
que me corrija los fallos y errores que estaba cometiendo. 
Ahora sí que voy a aprender. 
Claro que... al mismo tiempo he de afrontar ciertos miedos. 
Conocer gente nueva.
 El primer día nos presentamos unos a otros y fue un momento
 en el que lo pasé mal cuando me tocó el turno; 
no sabía qué decir ni cómo empezar... 
y casi me cargo el bolígrafo que tenia en las manos. 
Tras eso, empezamos la clase, me relajé un poco 
y puse toda mi atención en lo que iba a ser el curso. 
Lo que no esperaba era que ese mismo día empezáramos 
con los movimientos básicos,los que se realizan en casi todos los masajes, 
y los pusiéramos en practica unos con otros. 
Nos tumbamos simultaneamente en las camillas desprendiéndonos 
de la ropa de la parte superior, 
otro mal trago para mi, pues me cuesta mostrarme en público... 
No es lo mismo estar a solas con tu terapeuta, que ya tienes confianza con este/a, 
que en una clase con unas cuantas personas... 
¡Y todo el curso va a ser así! 
No me queda otra que ir mentalizándome y superar esos complejos y miedos... 
Tiemblo solo de pensarlo... 
pero quiero mejorar y superarme.
Yo he escogido estudiar esto y dedicarme a esta profesión.
Qué mejor manera de empatizar con futuros pacientes que ponerme 
en su misma situación previamente. 
Sólo espero ser capaz y que el pánico no haga acto de presencia,
pues el masaje me encanta y quiero seguir aprendiendo.